
















ANDAMIOS IMPERMANENCIAS LATENTES
En europa , desde hace cincuenta años, no ha habido más guerras mundiales (aunque, como señalan algunos, estamos en una guerra continua). es por esta razón que las ciudades europeas están, en general, consolidadas, pero los edificios son viejos y se deterioran, se tienen que limpiar, reforzar y adecuar a las necesidades actuales. Las fachadas, como si se tratara de rostros, necesitan un embellecimiento y, a veces, incluso, un ‘lifting’. Los andamios, por lo tanto, son una cosa común hoy en día en las ciudades.
Los andamios pueden ser un campo de acción para los arquitectos. Su imagen cambiante y en transformación constante los convierten en un gran potencial de acción experimental. En mi texto titulado “renovating”, publicado en ‘Quaderns’ núm. 201, 1993, hice referencia a los andamios permanentes concebidos como “nuevos envoltorios” ,ofreciendo la posibilidad de convertir las fachadas existentes en grandes pantallas, como si se tratara de un cartel publicitario, exponiendo imágenes deseadas”.
Hay una tendencia hacia la desmaterialización en la arquitectura, tanto si se trata de obras pensadas para la permanencia como para la impermanencia. Por un lado, la arquitectura de vidrio o espejo desaparece, en su lugar aparece la imagen reflejada de su entorno, del cielo. Con los andamios pasa una cosa parecida, pero a la inversa, puesto que tapando los edificios con una lona, con una tela metálica etc. se crea aquello que Andrè Breton denominaba érotique voilée, de manera que también se desdibujan los edificios.
Con la arquitectura permanente se quiere conseguir una imagen no acabada, transfromable, que incluso se deshace, se vuelve líquida, y con la impermanente se tapa y se desvanece. Pero justamente es esto lo interesante del tema, que se pueden dejar entrever las capas anteriores dependiendo de como y dónde se tape. Es cómo si tuviéramos un velo que nos escondiera la cara, pero insinuara nuestras formas. Los andamios son eróticos porqué tapan el que hay, pero nos abren la imaginación. La arquitectura se vuelve abstracta, inmaterial, con un andamio se convierte en un gran regalo, pierde su dimensión (recordamos la acción provocadora de Christo cuando cubre extensos espacios y edificios).
Los andamios, además de ser instalados por necesidad, porque las ciudades envejecen, también responden por sintonía a los tiempos actuales, por su flexibilidad, transformación y desmaterialitzación de la arquitectura y, seguramente, por el deseo de desplazarse a otros usos.
Con todo, los andamios existentes a las ciudades suelen ser un estereotipo y estar cubiertos por una tela verde sintética. Pero a pesar de que, cumplen una función como estructura de trabajo y tapan la fachada provisionalmente, por qué no se propone que los andamios tengan más de un uso simultáneo? por ejemplo, por la mañana podrían ser grandes paneles publicitarios, por la tarde se podrían transformar obras de arte y al atardecer en inmensas luces (el andamio no es plano, tiene 80 centímetros de grueso). Incluso se podrían utilizar como espacios d’exposición temporal, estimulando una posible pauta de política cultural futura encaminada a dotar la ciudad con nuevos contenedores de información y expresión de la escena cultural del momento.
Conceptos como la flexibilidad, la simultaneidad de usos y programas, el reciclaje de espacios y estructuras existentes o la yuxtaposición de un programa cultural o de otra clase de programa ya existente, podrían ayudar a determinar estos nuevos lugares con una mirada mucho más interdiciplinar.
Si
en los espacios culturales contemporáneos los contenidos son reflejo
de una realidad de la calle, por qué no se utiliza pues, una estructura
efimera, como es un andamio, como apoyo de acción, dando lugar a
nuevas relaciones socioculturales por la simultaneidad de usos y significados,
cuestionando la definición tradicional de los contenedores de arte?
medianera mitre-padua la actuación prevé mejorar la medianera mediante su impermeabilitzación y recubrimiento con el material monocapa (de la empresa patrocinadora) en varios colores y texturas. También se prevé el pintado de la fachada lateral interior, así como la fachada con balcones-galería, que había sido concebida como fachada interior de manzana pero que con la apertura de General Mitre se quedó en situación de casi fachada. La actuación se complementa con la inclusión de unos elementos en forma de hojas, siguiendo los mismos motivos de la medianera, de conglomerado-cemento (material ignifugo y que resiste la intemperie) sobre apoyos metálicos. Estos elementos se colocan básicamente sobre las barandillas de la galería y sirven para esconder los fregaderos y otros elementos poco adecuados de una fachada al calle, dando también una unidad de criterio de actuación sobre las diferentes fachadas.
En
esta medianera se propone hacer una acción que debiera ser el acto
inaugural de la primavera del diseño 1999.
Desafortunadamente no se podrá llevar a cabo, pero esperamos que se
realize en un futuro no muy lejano.
La idea es cubrir la superficie de la medianera con tres tiras de tela blanca
especial para andamiaje, en las que se proyectan imagenes de texturas, diseño,
colores, tramas,... que fueron realizadas por Yago Conde.
La accion consiste en el descenso de tres personas que con movimientos diferentes
van enrollando, plegando, y recogiendo las telas una después de otra,
desnudando la medianera.
Se dramatiza ésta con el sonido amplificado de las telas en movimiento.
Una vez en el suelo, las telas se desplegan y se enrollan en diferentes direcciones
sobre el pavimento del Passeig del Born.
Por
lo tanto, se podrán probar nuevos materiales o nuevas maneras de aplicar
los materiales conocidos, cambiando de esta manera la paleta de colores existentes
en la ciudad. Se puede pensar en las medianeras como unos espacios abiertos
a la experimentación, y así se involucrarían empresas
constructoras y de fabricación de materiales. Aunque no sólo
se verían implicadas las empresas dedicadas al mundo de la construcción,
debido a que si pensamos en el reciclaje como una vía de acción,
entonces, se amplían las posibilidades. Intervenir en las medianeras
no responde sólo a una intención estética, puede incitar
a probar nuevas experiencias en nuestra sociedad, obteniendo otro decorado,
más intrigante, más sugerente, y ver, qué efectos produce
en los peatones.