Piscinas en Sant Andreu
El proyecto se sitúa en un terreno de mucha pendiente. Ello da pie a que los muros de contención y las paredes de la piscina coincidan en un mismo elemento. Una de esas superficies son de gresite blanco, otra de gresite negro. Otra superficie, el alrededor de la piscina, que se dobla y forma una barandilla, es de piedra de Banyoles.
Entre el muro blanco y el negro surge una fuente en chorro ancho que renueva y hace circular el agua y organiza además la banda sonora de la construcción. Esta se puede completar ad libitum con la percusión de las diferentes piezas-barandilla de piedra de banyoles, que curiosamente, quizás por una extraña cualidad de esta piedra no homogénea, tienen un timbre y una afinación diversos cada una de las piezas, pudiéndose utilizar como una especie de xilofón de la edad de piedra, añadiendo extraños sonidos a los propios de la fauna del bosque.


